A los 18 años me dio el mal de montera: Fui novillero por más de 3 años y participé en 36 novilladas y más de 10 festivales. Sin lugar a dudas fue una época muy interesante en mi vida, pues tuve la oportunidad de viajar, conocí a muchas personalidades y, sobre todo, aprendí en el camino.
Debuté en la plaza Oriente de San Miguel de Allende, con un novillo de nombre “Muñeco” de la ganadería de Carranco.

Además, tuve la oportunidad de participar en plazas de toros de primera: Querétaro, León, Tijuana, Aguascalientes, Acapulco, Puerto Vallarta, Mazatlán, entre otras.

Nuestro estado, debo comentarles, ha sido cuna de grandes pegadores, como: Jaime Guerrero, Carlos Paulín, Héctor Ferrer y Germán Goyeneche. Sin embargo, es una actividad muy difícil, pues más allá del valor, la fiesta está llena de obstáculos que te complican la llegada. Hay pocas oportunidades para prepararte, ya que te invitan a pocas tientas de vaquillas y es ahí en donde realmente se aprende. Al final, así como en política, hay mucha grilla.

Platicaba con Sandra y le decía que en los toros, al final del camino lo más fácil es torear, lo difícil es llegar a torear. El camino para llegar a torear está lleno de obstáculos y pruebas. El toreo es una prueba constante de uno mismo. Valor, temple, moderación, reflexión. Como la vida misma…
Pepe
PD. A los que les gustan los toros, los invito a que visiten nuestros amigos del Centro Taurino de Querétaro.
[...] CREO EN TI [...]
Que mal señor que entonces usted esté orgulloso de un acto tan criminal contra los animales como son los toros. Y no se confunda, no soy un activista del pan y mucho menos del pri. Simplemente estoy en contra de un pseudodeporte tan criminal como es el maltrato de un animal por el solo placer vouyerista de ver como se desangra lentamente mientras el torero “se divierte” y entretiene a la gente. Que bueno que con el tiempo esta práctica burguesa se está extinguiendo. Confío en que un día la racionalidad de los políticos sea suficiente para prohibir esta burla y crueldad hacia cualquier ser humano. ¿o qué señor Calzada? ¿Cree que los animales no sienten?
Ah! y que mal que autoricen que comentarios publicar y cuales no. Eso denota que usted está temeroso de que haya una pluralidad en su espacio. Muy mal.
Deberían hacer algo por no maltratar así a los animales! no es justo que sigan muriendo para divertir a otras personas, ésto no es un deporte, son actos estúpidos, no puedo aplaudir sus logros, asesino!
Pasé rápido a la oficina y me tomo un momento para contestarles, Rafael y Cnidia. Primero que todo me da gusto que se tomen el tiempo de revisar este blog, que lo único que pretende es ser un medio libre de ataduras para platicar.
Rafael, el sistema de wordpress nos pide filtrar para cuidar este espacio de spam y todos los comentarios que no lo son están aquí publicados. Así que puede sentirte con la libertad de criticar todo lo que quieras, y yo intentaré responderte.
Cnidia y Rafael, les comento que creo firmemente que la fiesta taurina es un arte en la que el hombre se mide con el animal. Y claro que el toro siente, como también siente el hombre que se pone en peligro para medirse con el toro.
Entiendo perfectamente que a no les guste, pero creo que descalificar per se no es lo más correcto.
Les recuerdo que lo único que hice fue platicarles de cuando en mi juventud fui novillero, respeto que no estén de acuerdo, pero también sean conscientes de que el toreo es una práctica extendida y enraizada en el folcklore de nuestro país.
Saludos
Pepe
jajaajaja, qué intensos se ponen, chicos. A mí sí me gusta la fiesta taurina y la verdad paso un rato muy ameno: esos toros fueron criados para eso, toda su vida!!
Si no estás de acuerdo, pues no vayas… así de simple.
A mi tampoco me gustan los toros, pero eso de calificar como asesino, la verdad está demasiado extremista, entiendo que tal vez seas “cnidia” es de esos vegetarianos extremos que odian a los que comemos carne… puede ser o simplemente quiere descalificar nada más porque si…
En cualquier caso que flojera
No señores, no se puede justificar de ninguna manera el maltrato a los animales. En ese caso “Manuel” debemos autorizar las peleas de perros, porque muchos de ellos fueron así criados para pelearse, ¿no?.
Por su parte “clau-ter”, te recomiendo vayas a un diccionario confiable y busques la palabra “asesino”, si te da flojera, te puedo decir que la RAE lo define como “Que asesina, ofensivo, hostil, dañino” (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=asesino). Así que si, se puede tildar de esta manera a quien realiza esta práctica. Desafortunadamente es más facil descalificar que debatir con razonamientos lógicos, recuerda, estamos dialogando sobre una práctica, no sobre la afinidad con la ideología política de un individuo.
En cuanto a lo que usted señor Calzada me comenta, le agradezco la aclaración sobre la autorización de los comentarios. Sin embargo creo que existen ciertas tradiciones arraigadas en la población que deberían de exterminarse; la automedicación, la corrupción, e incluso prácticas como el machismo y en específico la “fiesta taurina”, no deberían promoverse en figuras públicas con usted. Recuerde que tiene un compromiso con la juventud y que muchos de ellos lo consideran un modelo a seguir.
No está de más recordarle que en el mismo seno donde nace la práctica de los toros cada día más personas se encuentran en contra de ello. Le cito lo siguiente:
“Según la última encuesta GALLUP, el 31% de los españoles se muestran interesados en las corridas de toros, mientras que un 68,8% no muestran ningún interés. Sólo el 0.2% no muestra ninguna opinión al respecto, lo que indica el alto nivel de opinión formada sobre este tema. No cabe duda que cada vez sean más las personas que apuestan por la prohibición de esta “fiesta”, y cada vez son menos los aficionados que acuden a las plazas. Tal es así, que las empresas que gestionan las plazas han tenido que incorporar instrumentos de marketing para paliar el retroceso de aficionados (bonos, descuentos, tarjetas con descuentos en hoteles, restaurantes y otros comercios,…).
Mucho más maquiavélicas son las propuestas de búsqueda de cantera joven por parte de las entidades defensoras de la “fiesta”, como por ejemplo los concursos infantiles de redacción y dibujo desde las peñas taurinas. Afortunadamente, nos encontramos con una juventud cada vez más concienciada por los derechos de los animales.”
Intentemos hacer política de primer mundo sensibilizando a la población sobre esta práctica que debería estar considerada como criminal. Le repito, si estuvieran jovenes clavandole navajas y mofandose de un perro afuera de su casa… ¿usted que haría?
Estimados todos,
He seguido con mucho interés el debate provocado por este post, y más allá de las opiniones encontradas, o más bien, precisamente por ellas, debo felicitarte Pepe, ya que ha quedado claro que tienes la capacidad para entablar un diálogo plural con los jóvenes, y eso siempre será bienvenido.
Personalmente disfruto de una buena tarde de toros, aunque debo confesar que no he ido más de un par de veces. Pero más allá de filias o fobias personales, me parece muy importante retomar el señalamiento que hizo Pepe en el sentido de que la fiesta brava es una tradición muy arraigada del folclor mexicano. Puede criticarse, claro, pero me parece un poco pretenciosa y sobre todo incorrecta la dicotomía según la cual quienes gustan del toreo son atávicos, premodernos e insensibles, y los que están en contra son progresistas.
Yo le preguntaría a Rafael Vázquez qué opina de la exposición de los pequeños a películas y videojuegos violentos. ¿Has visto esas encuestas al respecto? La predisposición a la violencia que las sociedades modernas crean mediante entretenimientos como la TV, el cine, los videojuegos, es mucho mayor a la que se produce por una práctica como los toros, que además tiene hondo contenido popular. Insisto, no digo que no sea válido estar en contra, pero habría que utilizar argumentos que no cayeran en un positivismo decimonónico que trata de negar las ricas tradiciones nacionales bajo el argumento de imitar las tendencias “modernizadoras” de otras latitudes. Hay en todo caso que defender o disentir los argumentos por sus propios méritos.
Pero lo que no debe perderse de vista es que Pepe nos está contando una más faceta de su vida, lo cual desde que conocí el blog es lo que me ha parecido muy fresco y llamativo. Reitero que me parece increíble y muy rico que un candidato a gobernador le entre a un diálogo abierto, y ojalá siga así, porque quiero decirte Pepe, que yo soy priísta y que por este tipo de iniciativas tuyas de acercamiento a tu “constituency”, tienes mi voto.
P.S. Sobre el uso del término “asesino”, Rafael, es encomiable que hayas echado mano de la RAE para buscar las acepciones. Lo que no se vale es no mencionar que el uso de “asesino” como “ofensivo, hostil, dañino” tiene claramente una connotación de sentido figurado (la misma RAE, tras esta definición pone como ejemplo “mirada asesina”). No hay que forzar las palabras.
Me gustaba ver torear antes,soy de Argentina y antes lo miraba con mi viejo y veo que a estos deportes algunos lo miran con cierto desprecio sin fijarse en el hombre que tiene que enfrentar al toro.Se necesita de mucha valentía para estar alli y encima dar un buen show